La necesidad de la continuidad

 

por Francisco Javier Calleja Bernal

profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México

fcalleja@itesm.mx

 

Los cursos han terminado y la mayoría de los profesores a nivel universitario preparan ya su próximo semestre, quisiera aprovechar para expresar una idea que puede serles de utilidad en ese proceso.

 

En términos generales los programas de las materias que se estudian a nivel profesional en muchas universidades de nuestro país, puede que estén pensados muy científicamente pero, a mi modo de ver, han olvidado un aspecto muy importante, que es el enlace con el programa de la materia del semestre anterior o, como se decía antes, el repaso.

 

Sé que hay un cierto número de materias, las menos, en las que esto no es posible, simplemente porque no hay un curso anterior antecedente, pero en todas aquellas que sí es posible dar una mirada al curso anterior, recomendaría destinar unas cuantas horas a que los alumnos muestren que tanto lograron alcanzar los objetivos del curso anterior. Sería especialmente útil hacer esto en materias de contabilidad, finanzas, auditoría, administración, mercadotecnia, matemáticas y otras, que podríamos considerar esenciales en los planes de estudios de las licenciaturas del área de negocios.

 

Esto tiene, como puede suponerse diversas características y diversos objetivos. Entre las primeras están las siguientes:

 

a)       No se trata de volver a explicar los temas ya vistos. Esto sería inútil, en todo caso es aconsejable aplicar un pretest con preguntas referidas al curso anterior que nos permita hacer un diagnóstico rápido de cómo se encuentra el grupo y, sobre todo, si hay algunos alumnos que tienen problemas graves.

b)       Consiste en que los alumnos resuelvan, bajo la guía del profesor, un ejercicio o un caso que involucre los temas más importantes del semestre anterior o los más necesarios para el actual curso.

c)       Durante este proceso es importante que se pida la mayor participación de los alumnos, a fin de que ellos puedan mostrar el grado de dominio que tienen de los temas.

d)       El profesor debe estar atento a participar aclarando dudas o corrigiendo conceptos equivocados.

e)       Estos ejercicios o casos deben ser calificados cuidadosamente por el profesor e informar individualmente a los alumnos y de manera colectiva al grupo los errores encontrados, que no deberían haberse cometido y que cada quien debe trabajar para superar.

 

La experiencia demuestra que, normalmente son unos cuantos alumnos los que tienen problemas y que el esfuerzo personal de cada uno de ellos puede sacarlos adelante en el nuevo curso, pero pueden llegar a presentarse situaciones en las que el alumno muestre lagunas en sus conocimientos anteriores que le impidan afrontar este nuevo reto y más vale que lo asuma desde el principio.

 

Entre los obejtivo podrían mencionarse los siguientes:

 

1)       Identificar el grado en que los integrantes del grupo cumplieron con los objetivos del temario antecedente, para realmente ubicar si el temario actual puede cumplirse satisfactoriamente.

2)       Lateralmente nos permite conocer el trabajo de los colegas de semestres anteriores y puede permitirnos un interesante intercambio de ideas con ellos.

3)       Conocer que alumnos tienen problemas graves de conocimientos previos y poder “recetarles” la medicina correspondiente, es decir, las lecturas y ejercicios necesarios para que, trabajando individualmente, alcancen el nivel del resto del grupo.

4)       Homogeneizar los conceptos del grupo y los mecanismos de trabajo, ya que probablemente provienen de profesores diferentes y habrá que mostrarles el estilo que prevalecerá en este curso.

5)       Corregir errores menores que pueden ir apareciendo durante este breve repaso, lo cual nos permitirá trabajar mejor en el momento de llegar a nuestros temas.

6)       Permitir que el alumno identifique como su nuevo profesor trata temas que él ya conoce, aunque sea en parte, lo cual facilita la adaptación a su nuevo grupo y a su nueva materia.

7)       Evitar que el alumno se cierre a nuevas maneras de aprender o a manejos diferentes de la información que ya conoce, no hay cosa más triste que un universitario que sólo acepta una manera de hacer las cosas porque así lo aprendió una vez.

 

Son cuestiones sencillas todas las que se han comentado renglones arriba, pero al ponerlas en práctica verá usted que la eficacia y eficiencia de su clase mejora.

 

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