¿ Cuánta contabilidad necesita saber un gerente ?

por Francisco Javier Calleja Bernal
profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México
fcalleja@itesm.mx

La pregunta que da nombre a este artículo requiere varias precisiones.

En primer lugar, al hablar de "cuánta" se reconoce que en el mundo empresarial no es necesario ser un experto en contabilidad, pero al mismo tiempo es muy útil precisar el mínimo necesario para que un ejecutivo no sólo se desenvuelva con decoro, sino que logre una actuación exitosa en su campo, haciendo el mejor uso de la herramienta contable.

Por otra parte, al hablar de "contabilidad" me refiero a una serie de temas amparados con este nombre genérico, que se refieren a estados financieros, análisis de los mismos, conceptos de costos, presupuestos e impuestos, por hacer una lista rápida y muy somera.

Finalmente, al hablar de "un gerente" se piensa en gerentes o directores generales de empresas medianas o pequeñas y en gerentes de segundo nivel en las grandes empresas.

Puestos de acuerdo en estos aspectos fundamentales puede entrarse en materia:

La mayor parte de las personas que ocupan una gerencia han pasado por una institución universitaria y obtenido un título de licenciatura, aquéllos que no lo han hecho así tienen algún estudio breve (diplomado) en la especialidad que los ocupa o tienen largos años de experiencia en su puesto y han obtenido en el diario enfrentamiento de los problemas una experiencia equivalente a la de los que integran los dos grupos anteriores.

En cualquiera de los casos que usted se encuentre su relación con la contabilidad es prácticamente la misma, ya que los universitarios han casi olvidado su contabilidad aprendida en las aulas, aquéllos que han cursado un diplomado vieron de manera insuficiente los aspectos contables y los ejecutivos forjados por la experiencia han eludido cuidadosamente cualquier contacto con un área que les produce explicables resquemores o conocen simplemente las partes de la contabilidad que les atañen de manera muy directa.

Esa es la situación, pero todos ellos han caído en la cuenta de que necesitan saber contabilidad, están a un paso de la gran oportunidad de su vida (la gerencia general, la dirección general, la presidencia de la compañía u otro puesto semejante) y saben que los aspectos financieros serán uno de los puntos fundamentales a evaluar por los que tomarán la decisión del nombramiento crucial.

Usted necesita saber cosas muy concretas de contabilidad:

En primer lugar, debe conocer los estados financieros básicos, no es necesario que sepa elaborarlos, pero si que sepa leerlos, es decir, entender lo que dicen y analizarlos, o sea, interpretar lo que implican. Por dar un ejemplo sencillo debe entenderse lo que significa activo circulante y pasivo a corto plazo, ya que estos conceptos aparecen en el balance, pero también es necesario saber que la diferencia de ambos representa el capital de trabajo y cuál es el número ideal que debe tenerse de tal concepto, lo cual no está escrito en ninguna parte del estado financiero.

Por otra parte, el mundo actual requiere un conocimiento más allá de lo básico de los costos, ya que muchas decisiones importantes son tomadas en base a lo que han costado los bienes o servicios que su empresa produce; sin ir más lejos el precio de venta está íntimamente relacionado con el costo y éste a su vez puede estar estructurado con base en diferentes sistemas, ser real, estimado o estándar, se acumuló por órdenes o por procesos, es fijo o variable, y cada una de estas posibilidades implica situaciones y decisiones diferentes.

Además de lo anterior, el presupuesto se ha convertido en el gran tirano de la actualidad, puedo afirmar que la absoluta mayoría de los cursos de capacitación que los ejecutivos reciben en estos días tienen que ver con el presupuesto, la mayoría de las empresas han llegado a la conclusión de que es mucho más barato que todos los ejecutivos dominen el presupuesto a que los financieros dominen todos los ámbitos de la empresa. Hay que saber qué es un presupuesto maestro, un presupuesto de operación, un flujo de efectivo, un presupuesto base cero y otros conceptos que detallan los anteriores.

Por último, están los impuestos y sus implicaciones financieras para la empresa. Hay que estar al día en las implicaciones de una reforma fiscal para las cifras de la empresa, es decir, para las ventas, los costos, los gastos, etc. Saber cómo se determina el impuesto al valor agregado y el impuesto sobre la renta, cuando menos, y que efecto tienen en los estados financieros y en especial, que impuestos afectan las utilidades y por qué lo hacen.

Cómo usted puede ver es urgente ponerse al día en contabilidad, el antiguo lenguaje de los negocios sigue estando vigente y es totalmente necesario para un gerente moderno. Le sugerimos que tome un curso y si es posible un diplomado exclusivamente sobre el área contable, no se arrepentirá y tendrá, cuando menos, ganancias en tres áreas: mejorará su manejo personal de una herramienta de constante aplicación en estos tiempos, entenderá y aprovechará mejor lo que hace su contador y podrá tomar decisiones más científicas, que estén basadas en información y no en corazonadas.

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