Cuatro profesores

 

por Francisco Javier Calleja Bernal

profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México

fcalleja@itesm.mx

 

Hace años se decía que la forma de trabajo de los profesores universitarios era muy conservadora, y que si algún colega de la edad media volviera a la vida podría incorporarse a sus labores sin problema, ya que las mismas no habían cambiado en más de quinientos años.

 

Era un comentario agresivo, pero si en el momento actual lo analizamos no resulta cierto, a grado tal que podríamos decir que el trabajo de un profesor universitario ha cambiado sensiblemente, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo pasado.

 

Propongo a continuación cuatro posibles escenarios de vida de profesores en el área contable, el primero de ellos inició sus clases en 1930 y se jubiló en 1955, el segundo inició su actividad docente en 1950 y la terminó en 1975, el tercero comenzó en 1970 y terminó en 1995 y, el último, empezó en 1990 y actualmente tiene quince años dando clase, suponemos que se retirará en diez años más. No supongo a ninguno mejor, simplemente quiero resaltar los cambios en sus vidas académicas y que cada lector saque sus propias conclusiones.

 

1930-1955. El profesor fue siempre de cátedra o asignatura, es decir, siempre tuvo un trabajo en su área profesional y dedicó algunas horas (las primeras del día o las últimas de la tarde) a dar clases. Sólo estudió licenciatura, pero tenía una amplia experiencia. Utilizó siempre el mismo libro de texto, muy probablemente extranjero, si es que utilizó alguno, pero su principal herramienta eran los apuntes que tomó cuando era estudiante. Hubo en realidad sólo dos nuevas ediciones del texto durante esos años y los cambios fueron mínimos. Él dictaba apuntes a sus estudiantes. No hubo cambios sustanciales en su materia durante ese tiempo, ni de fondo ni de forma. La contabilidad, por ejemplo, era manual al inicio de su vida docente y lo seguía siendo al final de ella. Se hablaba de principios contables en México aunque éstos no estaban escritos y se usaban como referencia los estadounidenses. Había que cuidar el comportamiento de los estudiantes, la memorización de los conceptos claves e incluso hasta su buena letra y ortografía. La vestimenta en clase era formal y tanto él como sus estudiantes se hablaban de “usted”. Los grupos eran exclusivamente de hombres.

 

1950-1975. Fue profesor de cátedra la mayor parte de su vida, excepto los últimos años en que fue contratado de planta. Estudió su licenciatura y tenía estudios adicionales. Empezó usando un libro de texto y tuvo que cambiarlo porque durante esos años se publicaron otros que resultaron mejores, al final de su vida docente entendió que no debía dictarles a sus alumnos. Hubo un par de momentos en que tanto la forma como el fondo de lo enseñado cambiaron, aparecieron las máquinas de contabilidad de teclado alfa-numérico que revolucionaron la forma (al final tuvo incluso que explicar cuestiones relativas a tarjetas perforadas para computadora) y aparecieron los principios contables mexicanos que revolucionaron el fondo. Los principios contables estadounidenses también habían sufrido modificaciones pero a nadie le preocupaba. Cuidaba el que los estudiantes entendieran la ética de un contador, la ejercitación constante, que estuvieran atentos a las innovaciones y recalcaba que lo esencial seguía igual. La vestimenta en clase era formal por parte del profesor, aunque los alumnos acabaron vistiéndose informalmente. El tuteaba a sus alumnos, pero ellos a él no. En los grupos hubo un sector femenino creciente.

 

1970-1995. Empezó como profesor de asignatura y, en pocos años, fue contratado de planta en una universidad. Cursó su licenciatura y una maestría, además se capacitó constantemente. En su vida docente usó cuatro diferentes textos y de cada uno dos ediciones. A veces pedía que sus alumnos anotaran alguna definición que él había acuñado gracias a su experiencia. Empezó haciendo prácticas manuales con sus alumnos, luego en máquinas de contabilidad y finalmente en computadoras. El signo que presidió sus clases fue el cambio, cambiaron los principios contables, los impuestos, la moneda, los horarios de clase, las computadoras, la forma de los salones, los apoyos didácticos (empezó dando clase con gis y pizarrón y terminó con una laptop). Llegó a impartir materias que él ni siquiera estudió como tales. La ejercitación era variada, había que lograr que los estudiantes se adaptaran al cambio y a las crisis económicas. Debido a que el director tuteaba a los alumnos y ellos a él, no le quedó más remedio que aceptar el tuteo. Su vestimenta era formal casi siempre, sus alumnos reflejaban la moda del momento. En algunos grupos las mujeres eran mayoría.

 

1990-2005. Vio evolucionar a sus profesores, así que empezó a dar clases pensando que todo es transitorio. Realizó algunas prácticas profesionales y luego le ofrecieron una beca para estudiar una maestría y un doctorado. Siempre fue profesor de planta. Aunque hace referencia a un par de textos, uno de ellos en inglés, la mayor parte de sus citas son de páginas web. Utiliza dos paquetes de contabilidad en computadora para las prácticas de sus alumnos y reconoce que se siente un poco extraño al trabajar manualmente algunas cosas. Todo su curso está en la memoria de su laptop y subido en una página web. Ha visto publicar más principios contables y, también, ha visto más escándalos en su profesión que sus tres antecesores juntos y presencia como cambian incluso las cuestiones más esenciales. Enseña de una manera muy diferente a sus antecesores, utiliza técnicas didácticas que cambian la dinámica de su grupo. Su clase está mucho más enfocada al razonamiento de sus alumnos y al uso de cifras financieras que al registro contable. Usa casos. Siempre vio como algo normal tutear y ser tuteado. A veces su vestimenta es formal. En todos sus grupos las mujeres son mayoría.

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