¿ Por qué son importantes los contadores públicos el día de hoy ?
por Francisco Javier Calleja Bernal
profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México
fcalleja@itesm.mx
Algunas personas, incluso algunas muy importantes, parecen opinar en contra de la importancia de los contadores públicos en el México de hoy. Se dice que deberíamos desestimular la matrícula en ésta y en otras licenciaturas que, aparentemente, no agregan valor a nuestra economía.
Hay dos argumentos contundentes contra lo anterior, uno de orden práctico, derivado de los hechos que observamos y otro de carácter teórico, derivado de los conceptos en los que se basan las organizaciones del mundo actual de los negocios.
En primer lugar, es importante ubicar algunos datos numéricos derivados de un pequeño análisis de ofertas hechas en el mercado laboral y revisándolas con detenimiento puede llegarse a conclusiones interesantes.
Cuando analizamos que cada semana se presentan en los periódicos, en promedio, 350 ofertas para carreras no relacionadas con la ingeniería, es decir, para licenciaturas del tipo más variado; pero de esas ofertas 140 en promedio se refieren a Contaduría Pública, es decir, 40% o dicho de otro modo, de cada 10 personas con licenciatura que solicitan las empresas 4 de ellas son contadores. Si se suman las ofertas de las tres carreras que le siguen sólo alcanzan 135 ofertas, es decir 38%. Del resto de las ofertas no vale la pena hablar porque están demasiado atomizadas entre más de ciez licenciaturas. Algo semejante sucede del lado de las ingenierías, en donde si sumamos las cuatro ingenierías más solicitadas tienen, en promedio 140 ofertas a la semana.
Si un egresado de Contador Público tiene esa demanda por parte de las empresas no es extraño enterarse de lo que sigue a continuación:
Existe una investigación hecha por Campus Monterrey que descubrió que entre las diferentes carreras que ofrece el Tec, la Licenciatura en Contaduría Pública y Finanzas tiene la característica de ser la que cuenta con mayor número de gerentes generales o directores de empresa entre los egresados con diez años en el campo laboral. Este dato es de especial importancia, porque en teoría la carrera no está diseñada para preparar a sus egresados directamente para esos puestos. Lo que sucede es que dentro de la empresa el Contador General o el Director de Finanzas o el Contralor (puestos normalmente ocupados por un contador público) tienen una gran facilidad para ser elegidos cuando está vacante la dirección general. Esto sucede porque el contador es el depositario de la confianza de las altas autoridades de la empresa, es él quien administra el principal sistema de información del negocio y, guste o no, en los Consejos de Administración o en las Asambleas de Accionistas de las Empresas sigue ejerciendo el control, personas que consideran al contador público como un profesional muy bien preparado y digno de toda sus confianza en su campo y en otros campos.
Primera conclusión, las empresas siguen pidiendo contadores, siguen incorporándolos a sus equipos de trabajo e incluso siguen haciéndolos directores generales, más allá de lo que los críticos externos digan.
Por otra parte, el desempeño profesional de un Contador Público es muy interesante y especialmente variado en comparación con otras profesiones. Esta es una carrera que tiene una serie de posibilidades laborales amplias, entre las cuales destaca un ámbito que le es exclusivo, la Auditoría, cuando es ejercida de manera independiente. Si hablamos de auditoría financiera o de auditoría fiscal debemos tener claro que es una actividad que sólo pueden realizar los contadores, sea de manera individual o formando parte de un despacho con otros colegas.
Hay una serie de campos en las cuales el contador, si bien no es el único profesional que puede trabajar en ellos, es la elección lógica en casi todos los casos. Estos son: Contabilidad General, Costos, Presupuestos, Impuestos, Auditoría Interna y Contraloría. Nótese que estas labores son llevadas a cabo dentro de una empresa como parte del personal de la misma, pero algunas podrían ser realizadas también de manera independiente. Casi todo mundo sabe que los aspectos fiscales son muy demandados por todas las organizaciones y que muchos contadores tienen despachos exclusivamente dedicados a este tema y las grandes firmas de profesionales cuentan con un área fiscal tan grande como el área de auditoría.
Por otra parte, hay ciertos actividades en las que el contador comparte el campo laboral y de manera muy importante con otros profesionales, tal es el caso de las Finanzas y la Consultoría. En ambos casos se trata de áreas que originalmente fueron casi exclusivas de los contadores, pero que con el paso del tiempo ha sido lógico que participen en ellas egresados de otras carreras que pueden hacer aportaciones interesantes por sus diferentes formaciones. En las Casas de Bolsa, en los Bancos y en la Bolsa Mexicana de Valores vemos una distribución casi igual entre contadores, ingenieros, actuarios y administradores. Lo mismo sucede en las firmas de Consultoría.
Segunda conclusión, pocas profesiones tienen un rango tan amplio de posibilidades de acción para sus egresados y menos aún las que, además, cuentan con un área que les es privativa como en nuestro caso es la Auditoría. Quienes critican a esta carrera o piensan criticarla, harían bien en considerar esta ventaja.
Se dice que la matrícula de la carrera de Contador Público está bajando en las universidades, pero también baja la de Ingeniería y nadie piensa en que dicha profesión debe desaparecer. Por otra parte, cada nueva institución de educación superior que abre necesariamente incluye en su oferta a la contaduría. Finalmente habría que considerar la necesidad de hacer un estudio serio de los movimientos de las matrículas en las universidades privadas y públicas en lo relativo a la contaduría pública para realmente determinar que cambios hay que hacer, que puedan mejorarla pero, mientras tanto, dejémosla seguir trabajando.