¿ Qué mejor profesión estudiar que Contaduría Pública ?
por Francisco Javier Calleja Bernal
profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México
fcalleja@itesm.mx
Usted tiene estudios universitarios, tiene más de cuarenta años y ahora que su hijo o hija está en el momento de decidir que licenciatura va a estudiar, hay dos ideas totalmente diferentes que luchan en su mente.
En primer lugar, recuerda que durante toda su adolescencia y buena parte de su edad adulta una de las carreras que se consideraron más seguras para tener un buen desarrollo, más dignas y respetables en cuanto a la importancia y confidencialidad de los datos que manejaba, de mejor posición dentro de una empresa y, en el fondo, más envidiadas era la de contador público.
Muy probablemente algún familiar cercano estudió contaduría pública (un tío, un primo o prima algo mayor, sus hermanos, hermanas o, tal vez, fue usted) y quien hizo esa elección era una persona admirada, normalmente consultada frecuentemente por sus parientes y mencionada como ejemplo para el resto de la familia.
Para todas las personas que conocía era claro que la profesión contable no servía para hacerse millonario, pero era un excelente camino para convertirse en un miembro honorable de la comunidad, para tener un buen nivel de vida y gozar de un trabajo extraordinariamente seguro, que nunca iba a faltarle en el resto de su existencia.
¿ Qué mejor alternativa podría escoger su hijo o hija para estudiar ?
Pero, por otra parte, durante los últimos años ha escuchado que la contaduría es una profesión que pudiera llegar a desaparecer, que en las universidades privadas la matrícula se ha reducido (aunque no así en las universidades públicas) y, para colmo, en años pasados los escándalos contables en Estados Unidos acabaron por hacerle tener un poco de miedo o desconfianza hacia dicha carrera.
Hay quien dice que la contaduría no se ha renovado gran cosa y que los contadores siguen ofreciendo exactamente los mismo de siempre a sus clientes, con el mismo espíritu conservador que los ha caracterizado y que, ahora, no parece adecuado para estos tiempos. Lo anterior, provocará tarde o temprano que dicha profesión desaparezca y que lo que vemos ahora no es más que un preámbulo de dicha desaparición.
Ha visto que entre sus familiares más jóvenes nadie quiere estudiar contaduría, ni sus sobrinos, ni los hijos de sus amigos cercanos están inscritos en ella.
¿ Qué peor alternativa podría escoger su hijo o hija para estudiar ?
La realidad es que la profesión sigue siendo respetada, sólo que estamos viviendo una etapa semejante a la de los años cuarenta o cincuenta del siglo pasado, cuando básicamente era ofrecida por las universidades públicas y entonces los grandes contadores, en despachos o empresas, eran de dichas instituciones (que eran muy buenas). Si quienes estudian en universidades privadas siguen desdeñando la carrera, dentro de unos años tendremos esa situación nuevamente y los egresados de las universidades privadas tendrán que luchar mucho para demostrar que ellos también son buenos.
Los contadores están renovando sensiblemente su oferta de servicios y siguen siendo exactamente igual de consultados que antes, no hay ninguna profesión que pueda sustituirlos en las áreas de auditoría o impuestos, aunque sí debe reconocerse que una mayor agresividad les hará recuperar lo que han cedido en áreas como finanzas. Pero, ciertamente, no es una profesión que desaparecerá ni en el corto ni en el largo plazo.
Los empresarios siguen sintiendo una gran seguridad cuando tienen cerca a su contador y no lo cambiarán por ningún otro profesional, probablemente están exigiéndole más de él que antes (y también se lo está exigiendo la sociedad entera), pero el contador está aceptando el reto y sabrá salir de esta crisis como ha salido de otras.
En vista de ello ¿ Qué mejor profesión estudiar que Contaduría Pública ?