por Francisco Javier Calleja Bernal
profesor de planta del departamento de contabilidad del ITESM Campus Ciudad de México
Si usted no es un experto en cuestiones contables y financieras, me permito sugerirle que su primer paso de aproximación a estas áreas sea tomar, lo más pronto posible, un curso de contabilidad. Muchos profesionales piensan que si la contabilidad estuvo ausente de su plan de estudios en la licenciatura ya no hay nada que hacer o que si estudió contabilidad alguna vez y ya la olvidó esto no puede remediarse.
Es muy difícil pretender que se entienden las finanzas sin un conocimiento de las cuestiones contables esenciales, de manera que el paso lógico es aprender las bases contables primero y luego avanzar en el mundo financiero. Muchas personas cometen grandes errores, de apreciación en el mejor caso y otros más graves por no conocer la terminología contable y las principales herramientas que la contabilidad brinda a sus usuarios.
El desenvolvimiento actual dentro de una empresa hace muy difícil el trabajo si no se puede establecer una relación de igualdad con las áreas financieras y es posible lograr un nivel razonable de comunicación si se adquieren los elementos necesarios. Además, piense que los egresados actuales de muchas licenciaturas tienen un bagaje contable suficiente como para superarlo a usted si no hace algo de inmediato.
Asegúrese de que en dicho curso se incluya lo siguiente:
Los aspectos esenciales de los estados financieros, esto abarca el balance y al estado de resultados en cuanto a los elementos que los integran y a las relaciones que hay entre ambos documentos; también deben adquirirse nociones del estado de cambios en la situación financiera. No es necesario que se aprendan a hacer estos tres documentos, sino a entender lo que informan.
Continuación de lo anterior, es que su curso debe tratar acerca del análisis y la interpretación de dichos estados financieros. Procure, cuando menos, aprender las razones financieras más importantes y haga varios ejercicios en los que pueda evaluar la situación de empresas reales a través de dicho análisis, trasladar eso a su propia empresa será entonces más fácil. Cuide que se incluya rendimiento sobre la inversión y valor económico agregado, son muy útiles y hay que aceptar que están de moda.
No deben pasarse por alto los costos, en su curso deben estar considerados los conceptos básicos de costos, desde materia prima, mano de obra y gastos indirectos, pasando por los costos estimados y los estándares, las órdenes de producción y los procesos, los costos absorbentes y los variables y una buena noción del costeo basado en actividades. Lo anterior permitirá que pueda aplicar a su empresa ideas innovadoras y que los costos realmente se conviertan en una herramienta para la toma de decisiones. No se preocupe si su empresa no es manufacturera (existe el prejuicio bastante extendido de que los costos sólo tienen relación con una fábrica), muchos de estos conceptos son aplicables a cualquier tipo de empresa, sobre todo las ideas de costeo variable pueden serle muy útiles en cualquier tipo de organización.
El presupuesto no puede faltar, ya que es una herramienta indispensable en la actualidad y la mayor parte de las empresas están optando porque sus ejecutivos de áreas no financieras tomen cursos sobre presupuestos, a fin de que puedan realmente colaborar con los financieros y darles la información que éstos necesitan. Procure que su curso incluya un ejercicio completo de presupuestos, no importa que sea de una empresa diferente a la suya, la visión general que se adquirirá es, en su mayor parte, aplicable a su caso específico. No se imagina la cantidad de problemas que solucionará sabiendo hacer el presupuesto de su departamento y lo que ganará a la hora de discutirlo y de buscar mejorarlo.
Un muy buen final sería considerar unas nociones sobre evaluación de proyectos de inversión, sobre todo si usted es dueño de su propia empresa y quiere pensar en que futuro tiene la misma como inversión.
Varias y muy prestigiadas universidades están ofreciendo cursos que tienen, poco más o menos, estos contenidos. En verdad es muy importante que dé este primer paso y tome un contacto serio con la contabilidad, aunque la frase es vieja y suena un poco cursi sigue siendo cierta “la contabilidad es el lenguaje de los negocios”.
Por último, quítese la idea de que va a trabajar sólo con números, Alejandro Prieto que es un eminente contador público ha dicho siempre que la contabilidad es un problema de juicio, no de aritmética. Esta frase es exacta y al estudiar contabilidad la principal idea es mejorar el juicio que se tiene para los negocios.
Claro que si ya tiene los conocimientos contables, lo mejor que puede hacer es pasarle este artículo a la persona que no los domina y empezar así a prestarle un gran servicio.